16 murales pintados en España optan a ser el mejor mural del mundo en 2024

España vuelve a situarse en el centro del arte urbano internacional. Un total de 16 murales pintados en distintas localidades españolas fueron seleccionados para competir en el premio Street Art Cities 2024, el certamen que elige cada año algunos de los mejores murales urbanos del mundo.

La presencia española es especialmente destacada porque convierte al país en uno de los grandes protagonistas de esta edición. Las obras seleccionadas se reparten por Galicia, Murcia, Extremadura, Andalucía, Cataluña, Castilla y León, Canarias y Navarra, mostrando la diversidad territorial del muralismo contemporáneo en España.

España lidera las nominaciones de Street Art Cities 2024

El certamen Street Art Cities se ha consolidado como una de las plataformas más importantes para documentar, difundir y premiar el arte urbano a nivel mundial. Cada año reúne obras creadas en diferentes países y permite que tanto jurado especializado como comunidad internacional valoren los murales más destacados.

En esta edición, España vuelve a demostrar su fuerza dentro del muralismo global. El país ya venía de un importante reconocimiento: en la edición anterior, el premio al mejor mural del mundo fue para una obra realizada en Fene, A Coruña, por el artista madrileño Sfhir.

Murales españoles nominados al mejor mural del mundo

Entre las obras españolas seleccionadas destacan murales de estilos muy distintos: hiperrealismo, surrealismo, arte conceptual, naturaleza, memoria local, patrimonio histórico, animales, escenas marinas y propuestas de gran formato.

Algunas de las obras citadas por medios especializados son:

“Aire”, de Sbah, en San Javier, Murcia.
Un mural de suelo con una bailarina en movimiento, realizado en tonos suaves y protegido con barniz. Fue uno de los murales españoles mejor posicionados entre los finalistas.

“Energía”, de Erik-aire, en Agüimes, Gran Canaria.
Una obra de más de 500 metros cuadrados en la que dos niños activan juntos una fuente de energía.

“Amistad”, de Sake y Sota Pérez, en Baena, Córdoba.
Un mural colorido inspirado en la amistad de los propios artistas, representada mediante dos manos entrelazadas.

“Camaleones”, de J.M. Brea, en Arroyomolinos de la Vera, Cáceres.
Una obra de ilusión óptica que parece fundirse con el paisaje hasta hacer desaparecer visualmente parte de la casa donde está pintada.

“La arracada de Aliseda”, de Sojo, en Aliseda, Cáceres.
Un mural inspirado en el tesoro tartésico descubierto en la localidad en 1920, que conecta arte urbano y patrimonio arqueológico.

Arte urbano que conecta territorio e identidad

Una de las claves de estas nominaciones es que muchos murales no se limitan a embellecer fachadas. También cuentan historias locales, recuperan símbolos culturales y convierten espacios cotidianos en puntos de interés turístico.

En Aliseda, por ejemplo, el mural remite al patrimonio histórico del municipio. En Baena, la obra forma parte de una ruta de arte urbano. En L’Ametlla de Mar, los murales seleccionados tienen una fuerte temática marina, conectada con la identidad costera de la localidad.

Esto demuestra que el muralismo actual no es solo una expresión artística individual. También puede convertirse en una herramienta de memoria, identidad y promoción cultural para pueblos y ciudades.

L’Ametlla de Mar, doble presencia en el certamen

Una de las localidades más destacadas fue L’Ametlla de Mar, en Tarragona, que contó con dos murales finalistas: “Reina del Mar”, del artista brasileño Filite, y “Under the sea”, de Asemnavarro y Mr. Manz. Ambas obras fueron creadas dentro del festival de arte urbano EfiMurs y comparten una inspiración marina.

La doble presencia de esta localidad catalana confirma el peso que están ganando los festivales locales de muralismo como plataformas para proyectar pequeñas ciudades al mapa internacional del arte urbano.

Castilla y León también gana visibilidad

Castilla y León también aparece entre las comunidades con obras nominadas. En Guardo, Palencia, el mural “Santín y Draculina”, de Manuel García Juan, representa dos gatos de gran formato como símbolo del bien y el mal. La obra ocupa la fachada trasera de un edificio en la calle Río Ebro.

En Burgos, la obra “Atravesar el centro”, del artista Guido Palmadessa, fue seleccionada por su reflexión sobre las sinergias colectivas y las huellas que dejan en el espacio urbano.

Dase, doble finalista en Cataluña

El artista Dase también destacó en la edición de 2024 con dos obras finalistas en Cataluña. Una de ellas fue “La vida es un vuelo”, en La Garriga, un homenaje a la directora de arte Pilar Forcada. La otra fue “Agua”, en Mollet del Vallès, una obra con mensaje medioambiental sobre la sequía y la falta de agua.

Esta doble presencia muestra cómo el arte urbano puede abordar temas íntimos, como la memoria personal, y también problemas colectivos, como la crisis climática.

El arte urbano como atractivo turístico

La selección de estos 16 murales confirma una tendencia cada vez más visible: los murales se han convertido en un atractivo turístico para municipios grandes y pequeños.

Muchos viajeros ya incluyen rutas de arte urbano en sus escapadas. Buscan fachadas intervenidas, festivales muralistas, barrios creativos y pueblos que han transformado sus calles en museos al aire libre.

Para los municipios, contar con una obra nominada por Street Art Cities puede significar más visibilidad, mayor presencia en redes sociales y una nueva razón para atraer visitantes.

España, potencia mundial del muralismo

El resultado de Street Art Cities 2024 terminó reforzando aún más la posición española. Según Traveler, el mural “Charanguista Andino”, ubicado en Fene, A Coruña, y firmado por Cristóbal Persona, encabezó finalmente la lista de los mejores murales del mundo de 2024.

Este reconocimiento confirma que España no solo participa con muchas obras, sino que también compite al máximo nivel internacional en calidad, creatividad y ejecución técnica.

Conclusión

Las 16 obras urbanas pintadas en España nominadas al mejor mural del mundo en 2024 demuestran el gran momento que vive el arte urbano en el país. Desde pequeños pueblos hasta grandes ciudades, los murales están transformando fachadas, recuperando historias locales y creando nuevos recorridos culturales.

Street Art Cities ha vuelto a poner el foco en España como una potencia del muralismo contemporáneo. Galicia, Murcia, Extremadura, Andalucía, Cataluña, Castilla y León, Canarias y Navarra muestran que el arte urbano ya no pertenece solo a las grandes capitales: también vive en pueblos, barrios y rincones que han convertido sus muros en obras capaces de viajar por el mundo.