Albert Velasco y el caso Sijena: “Aragón fue con toda la artillería y Catalunya con pistolas de agua”

El historiador del arte Albert Velasco vuelve a situar el caso Sijena en el centro del debate patrimonial. Especialista en los litigios culturales entre Aragón y Catalunya, Velasco acaba de publicar “Les pintures de Sixena. Un foc que encara crema”, un libro en el que repasa la historia, el conflicto judicial, las tensiones políticas y los riesgos técnicos que rodean a las pinturas murales del monasterio de Sijena.

Su frase resume el tono crítico de su análisis: “Aragón fue a por Sijena con toda la artillería y Catalunya con pistolas de agua”. Con esta expresión, Velasco señala lo que considera una diferencia de estrategia entre ambas administraciones en la defensa del relato patrimonial y jurídico de las obras.

Las pinturas de Sijena, un conflicto que sigue abierto

Las pinturas murales del monasterio de Sijena son uno de los conjuntos más relevantes del arte medieval vinculado al antiguo Reino de Aragón. Su historia está marcada por el incendio del monasterio durante la Guerra Civil, el traslado de los restos pictóricos y su conservación posterior en el Museu Nacional d’Art de Catalunya, MNAC.

El litigio por su devolución ha enfrentado durante años a instituciones aragonesas y catalanas. Para Aragón, las pinturas deben regresar al monasterio de origen. Para Catalunya y el MNAC, el debate técnico es clave: las obras son extremadamente frágiles y un traslado podría poner en riesgo su conservación.

Albert Velasco y su crítica a la estrategia catalana

Velasco sostiene que Aragón ha defendido el caso con una estrategia firme, organizada y sostenida en el tiempo, mientras que Catalunya habría actuado de forma más débil y reactiva. De ahí su comparación entre “artillería” y “pistolas de agua”.

El historiador no limita su crítica a la cuestión jurídica. También apunta al control del relato histórico y cultural. Según su visión, el caso Sijena no solo trata sobre propiedad de bienes patrimoniales, sino sobre cómo se explica públicamente la historia de las obras y qué argumentos pesan más ante la opinión pública.

El riesgo técnico del traslado

Uno de los puntos centrales del debate es la conservación. Velasco ha advertido en varias entrevistas que trasladar las pinturas murales de Sijena podría abrir un escenario extremadamente complejo desde el punto de vista técnico. En declaraciones a medios catalanes, llegó a afirmar que si una jueza ordena el traslado de los murales se abriría un escenario “absolutamente marciano”.

El MNAC también ha insistido en que no tiene capacidad técnica para desmontar y trasladar las pinturas sin riesgo de daños irreparables. En abril de 2026, el museo presentó un recurso contra la providencia que le ordenaba devolver las obras en 56 semanas, argumentando precisamente la fragilidad del conjunto y la necesidad de una evaluación técnica rigurosa.

Patrimonio, política y memoria histórica

El caso Sijena se ha convertido en mucho más que una disputa museística. Para Aragón, representa la recuperación de un patrimonio que considera propio. Para Catalunya, especialmente desde el ámbito museístico, se plantea como un problema de conservación y de responsabilidad técnica.

Velasco considera que el conflicto se ha cargado de simbolismo político. En su análisis, Sijena ha pasado a ser un campo de batalla entre relatos territoriales, decisiones judiciales, argumentos técnicos y estrategias institucionales.

Un libro para entender todas las caras del caso

Con “Les pintures de Sixena. Un foc que encara crema”, Albert Velasco busca reconstruir el largo recorrido del conflicto. El libro aborda el origen de las pinturas, su rescate, su conservación, las decisiones judiciales y las maniobras políticas que han acompañado el caso durante décadas.

La obra aparece en un momento especialmente sensible, cuando el debate sobre la ejecución de la sentencia y el posible traslado de los murales sigue generando tensión entre instituciones, expertos y plataformas ciudadanas.

La postura aragonesa y la reclamación de retorno

Desde Aragón, la devolución de las pinturas se defiende como una cuestión de justicia patrimonial. Plataformas como Sijena Sí han pedido colaboración para ejecutar la sentencia y han rechazado que su reclamación tenga motivación anticatalanista. Según sus representantes, se trata de recuperar bienes históricos vinculados al monasterio y a la comunidad que los reclama.

Esta postura refleja la importancia emocional y simbólica que el caso tiene para muchos aragoneses, especialmente en Villanueva de Sijena y su entorno.

Conclusión

El caso Sijena sigue siendo uno de los conflictos patrimoniales más complejos de España. Las palabras de Albert Velasco reflejan una visión crítica sobre la gestión catalana del litigio y sobre la capacidad de Aragón para imponer una estrategia jurídica, política y narrativa más contundente.

Más allá de la disputa territorial, el fondo del debate sigue siendo el mismo: cómo proteger unas pinturas medievales de enorme fragilidad sin ignorar las sentencias, la historia del monasterio y las reclamaciones de origen. Sijena continúa ardiendo simbólicamente porque combina patrimonio, identidad, política y conservación en una misma herida cultural.