El arte urbano español volvió a brillar en la escena internacional después de que dos murales ubicados en Fene, Galicia, y Ondárroa, País Vasco, fueran reconocidos por Street Art Cities en sus premios globales de street art. Las obras de Sfhir y Sabotaje al Montaje consolidan a España como uno de los grandes referentes mundiales del muralismo contemporáneo.
España vive un momento excepcional dentro del arte urbano internacional. Sus ciudades, pueblos y fachadas se han convertido en espacios donde artistas nacionales e internacionales crean obras de gran formato capaces de transformar el paisaje urbano y atraer turismo cultural.
En este contexto, dos murales españoles fueron premiados por la plataforma Street Art Cities, una de las comunidades internacionales más importantes dedicadas a documentar, difundir y valorar el muralismo urbano. Las obras galardonadas se encuentran en Fene, Galicia, y Ondárroa, País Vasco, y fueron reconocidas en las categorías de Mejor Mural del Mundo e Impacto.
España destaca en los premios de Street Art Cities
El reconocimiento a estos dos murales confirma el peso creciente del muralismo español. Street Art Cities selecciona cada año algunas de las mejores obras urbanas creadas en distintos países, permitiendo que el público y la comunidad artística descubran piezas de gran calidad visual, técnica y conceptual.
En la edición destacada, España logró un doble premio gracias a dos propuestas muy diferentes, pero igualmente potentes: una obra de Sfhir en Fene y otra de Sabotaje al Montaje en Ondárroa.
Sfhir y el mural premiado como Mejor Mural del Mundo
Uno de los grandes protagonistas fue Sfhir, artista madrileño reconocido por su capacidad para combinar realismo, composición arquitectónica y efectos visuales de gran impacto.
Su mural en Fene, Galicia, fue elegido como Mejor Mural del Mundo por Street Art Cities. La obra llamó la atención por su integración con el edificio, su fuerza visual y la manera en que convierte una fachada en una escena artística monumental.
Este premio colocó a Sfhir en el centro de la conversación internacional sobre street art y reforzó la idea de que el muralismo español puede competir al máximo nivel global.
Sabotaje al Montaje y el premio al Impacto
El otro reconocimiento fue para Sabotaje al Montaje, artista canario con una larga trayectoria en el arte urbano. Su mural en Ondárroa, País Vasco, recibió el premio en la categoría Impacto, una distinción que valora la fuerza social, visual o emocional de una obra dentro de su entorno.
Este tipo de premios demuestra que el arte urbano no solo se mide por la técnica. También importa el mensaje, la conexión con la comunidad y la capacidad de una obra para generar conversación en el espacio público.
El muralismo español gana presencia internacional
El caso de Fene y Ondárroa no es aislado. España ha mantenido una presencia muy fuerte en las selecciones recientes de Street Art Cities. En 2025, el país lideró las nominaciones al mejor mural del mundo con 16 grafitis seleccionados, repartidos en comunidades como Galicia, Murcia, Extremadura, Andalucía, Cataluña, Castilla y León, Canarias y Navarra.
Además, en el ranking de mejores murales de 2025, España fue el país con mayor presencia, con 15 obras entre las 50 mejores del mundo, incluyendo piezas en Fuenlabrada, Alcalá de Henares, Plasencia, Ponteareas, Cartagena y Madrid.
Arte urbano como atractivo cultural y turístico
Los premios internacionales también ayudan a posicionar a ciudades y municipios como destinos de turismo cultural. Un mural premiado puede atraer visitantes, fotógrafos, amantes del arte urbano y viajeros que buscan rutas diferentes.
Municipios como Fene u Ondárroa ganan visibilidad gracias a estas obras, demostrando que el street art no pertenece únicamente a grandes capitales. Los pueblos y ciudades medianas también pueden convertirse en referentes culturales cuando apuestan por el arte público.
Por qué estos premios son importantes
El reconocimiento de Street Art Cities tiene valor porque conecta a artistas, ciudades y comunidades con una audiencia global. Para los muralistas, supone una plataforma de visibilidad internacional. Para los municipios, puede convertirse en una herramienta de promoción cultural. Para los vecinos, muchas veces significa ver su entorno transformado por una obra que genera orgullo local.
El arte urbano también democratiza el acceso a la cultura. No hace falta entrar a un museo ni pagar una entrada: el mural está en la calle, disponible para cualquiera que pase frente a él.








